El número 262 de Culturas suplemento de La Vanguardia dedica página y media a John Zorn promotor e ideólogo de Masada, la propuesta de música “más desafiante, intensa y compleja del planeta”. El autor del artículo acumula adjetivos para realzar la obra inducida por Zorn, una obra que pone “en duda todos los clichés establecidos desde Gershwin a Ornette Coleman; de Alber Ayler a, si es necesario, Camarón de la Isla o Can“.
Ahí es nada, para hablar de un “icono de la posmodernidad” el panegirista de deja llevar por un entusiasmo —radicalmente nopostmoderno— que roza el ridículo y despierta mi inmediata desconfianza.
Para terminar, Jaime Casas, autor de esos desmesurados elogios, nos deja caer en una addenda algo confusa que Zorn es el creador de un concepto, el Radical Jewish Culture, que “desafía los estúpidos prejuicios que arrastra la cultura occidental sobre el judaísmo”.
No sé, yo creía que todos somos conscientes de la enorme influencia de lo judeocristiano en la germinación de la cultura occidental y de la existencia de grandes creadores de etnia judía en todos sus ámbitos desde el científico al filosófico pasando por el artístico.
Quizá como lo judeocristiano es cosa de gentiles, sus derivaciones no deben parecer lo bastante ortodoxas y excelsas a los mentores de Jaime Casas.
En fin, como contraste, hago referencia de las escasas líneas que se dedican en Diagonal —más vale eso que nada— al escritor, músico y filósofo Gilad Atzmon, quien debió exiliarse de Israel después de haber recibido numerosas amenazas y coacciones a causa de su actitud crítica frente al sionismo.
A lo mejor, algún día encuentran en Culturas un rinconcito para hablar de este y otros intelectuales judios y antisionistas como Norman G. Finkelstein, Yakov M. Rabkin o Ilan Pappe. ¿Nos lo creemos?
...
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris La Vanguardia. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris La Vanguardia. Mostrar tots els missatges
diumenge, 1 de juliol del 2007
John Zorn y Gilad Atzmon - La Vanguardia vs. Diagonal
Etiquetes de comentaris:
Diagonal,
Gilad Atzmon,
John Zorn,
La Vanguardia,
música
dilluns, 9 d’abril del 2007
Més gastronomia exòtica? (i 3)
LA MONA DE PASCUA
Leo en La Vanguardia del domingo que "la tradición de la mona empieza a introducirse en otras comunidades". ¿Se refieren a la mona, ese postre típico de Pascua, de origen árabe, antiguamente habitual en toda la costa del levante peninsular?
La mona era una torta hecha con harina, levadura, anís (matalahuga), algo de azúcar, sal, ralladura de piel de limón y huevos duros que según el sitio se llamaba mona, fogaseta, tonya, panquemado, garlanda... a veces adornada con plumas o anisetes de colores.
Eso que ahora se llama "Mona de Pasqua" en Cataluña, tiene tanto que ver con la formula original como el cava con la coca-cola.
En Cartagena (y dicen que en algunos pueblos de Valencia), aún pueden comprarse esas maravillosas monas de Pascua tradicionales, mejor dicho sólo se pueden comprar y comer esas maravillosas monas tradicionales. Y espero que, por mucho tiempo, ningún pastelero catalán corrompa a los pasteleros valencianos y cartageneros con nuestras horteradas de chocolate tronado.
Ese gusto tan simple y tan exquisito, esa mezcla tan peculiar de pan endulzado y especiado (coca) y huevo duro...
Esas fueron las monas que yo degusté en mi infancia mientras pasaban por la calle los capirotes, los nazarenos, los "judios" y los granaderos de la cofradía de los marrajos. Esas son las que añoro.
Al menos, en Terrassa, disfrutamos de unas buenas monas de bizcocho, almendra y frutas confitadas. No serán las tradicionales, pero también están riquísimas.
...
Leo en La Vanguardia del domingo que "la tradición de la mona empieza a introducirse en otras comunidades". ¿Se refieren a la mona, ese postre típico de Pascua, de origen árabe, antiguamente habitual en toda la costa del levante peninsular?
La mona era una torta hecha con harina, levadura, anís (matalahuga), algo de azúcar, sal, ralladura de piel de limón y huevos duros que según el sitio se llamaba mona, fogaseta, tonya, panquemado, garlanda... a veces adornada con plumas o anisetes de colores.
Eso que ahora se llama "Mona de Pasqua" en Cataluña, tiene tanto que ver con la formula original como el cava con la coca-cola.
En Cartagena (y dicen que en algunos pueblos de Valencia), aún pueden comprarse esas maravillosas monas de Pascua tradicionales, mejor dicho sólo se pueden comprar y comer esas maravillosas monas tradicionales. Y espero que, por mucho tiempo, ningún pastelero catalán corrompa a los pasteleros valencianos y cartageneros con nuestras horteradas de chocolate tronado.
Ese gusto tan simple y tan exquisito, esa mezcla tan peculiar de pan endulzado y especiado (coca) y huevo duro...
Esas fueron las monas que yo degusté en mi infancia mientras pasaban por la calle los capirotes, los nazarenos, los "judios" y los granaderos de la cofradía de los marrajos. Esas son las que añoro.
Al menos, en Terrassa, disfrutamos de unas buenas monas de bizcocho, almendra y frutas confitadas. No serán las tradicionales, pero también están riquísimas.
...
Etiquetes de comentaris:
Cartagena,
gastronomia,
La Vanguardia
Més gastronomia exòtica? (2)
¿LA COCINA TRADICIONAL CATALANA DESAPARECE?
Leo en La Vanguardia de hoy, lunes 9 de abril, destacado en "El semáforo" y ampliado la noticia en la sección "Vivir", que un cocinero de Olost está rescatando recetas de la coc¡na tradicional catalana en vías de extinción... por su escasa demanda.
Leñe, se trata, por ejemplo, de platos como "Habas a la catalana" u "Oca con peras".
Bueno, amiguitos y amiguitas, mi compañera hace con frecuencia unas habas a la catalana de rechupete. ¿Para qué hablar de extinción?
Ah, ¿qué se trata de que aparezcan en la carta de restaurantes? Pues vaya, esta misma Semana Santa las he comido en el Restaurante Núria de Camprodón, en el menú del día. Y no estaban deliciosas, como las que hace la madre de mi hijo, pero eran bastante buenas. Por cierto, es un plato habitual en su menú del día... y en los menús y cartas de los restaurantes de media Cataluña.
En cuanto a la oca con peras, no la he probado jamás, pero me conformo con el "Pato con peras" de Can Plujà, en Rocabruna (Ripollés). Según la temporada y las circunstancias, una delicia... o una maravilla.
Por cierto, en las fotos de La Vanguardia, se ven unos platos de habas y oca con peras más bien escasos en contenido. ¿Radica también en ese rasgo su carácter tradicional e identitario?
...
Leo en La Vanguardia de hoy, lunes 9 de abril, destacado en "El semáforo" y ampliado la noticia en la sección "Vivir", que un cocinero de Olost está rescatando recetas de la coc¡na tradicional catalana en vías de extinción... por su escasa demanda.
Leñe, se trata, por ejemplo, de platos como "Habas a la catalana" u "Oca con peras".
Bueno, amiguitos y amiguitas, mi compañera hace con frecuencia unas habas a la catalana de rechupete. ¿Para qué hablar de extinción?
Ah, ¿qué se trata de que aparezcan en la carta de restaurantes? Pues vaya, esta misma Semana Santa las he comido en el Restaurante Núria de Camprodón, en el menú del día. Y no estaban deliciosas, como las que hace la madre de mi hijo, pero eran bastante buenas. Por cierto, es un plato habitual en su menú del día... y en los menús y cartas de los restaurantes de media Cataluña.
En cuanto a la oca con peras, no la he probado jamás, pero me conformo con el "Pato con peras" de Can Plujà, en Rocabruna (Ripollés). Según la temporada y las circunstancias, una delicia... o una maravilla.
Por cierto, en las fotos de La Vanguardia, se ven unos platos de habas y oca con peras más bien escasos en contenido. ¿Radica también en ese rasgo su carácter tradicional e identitario?
...
Etiquetes de comentaris:
Camprodon,
gastronomia,
La Vanguardia,
Ripollès,
Rocabruna
Més gastronomia exòtica? (1)
LA CECINA
En un número de La Vanguardia de 2006, leí una nota gastronómica de Ferran Adrià afirmando que no existía el jamón de toro hasta que él lo inventó mediante la frotación o maceración (no recuerdo con exactitud) de ventresca de atún (toro en japonés) cortada en rebanadas delgadísimas con grasa de jabugo licuada.
Me pregunto si Ferran Adrià habrá oído hablar de la cecina, especialmente de la de León.
El gaditano Lucius Junius Moderatus, Columella, en su De re rustica (siglo I) describe el proceso de fabricación de la cecina exactamente igual a como se desarrolla en la actualidad.
Pero... para qué preocuparse de esas cosas, si lo exótico "funciona".
...
En un número de La Vanguardia de 2006, leí una nota gastronómica de Ferran Adrià afirmando que no existía el jamón de toro hasta que él lo inventó mediante la frotación o maceración (no recuerdo con exactitud) de ventresca de atún (toro en japonés) cortada en rebanadas delgadísimas con grasa de jabugo licuada.
Me pregunto si Ferran Adrià habrá oído hablar de la cecina, especialmente de la de León.
El gaditano Lucius Junius Moderatus, Columella, en su De re rustica (siglo I) describe el proceso de fabricación de la cecina exactamente igual a como se desarrolla en la actualidad.
Pero... para qué preocuparse de esas cosas, si lo exótico "funciona".
...
Etiquetes de comentaris:
Col·lumela,
Ferran Adrià,
gastronomia,
La Vanguardia,
León
Subscriure's a:
Missatges (Atom)